Ágata
El ágata es conocida por sus vetas fluidas y sus transiciones entre capas de color, como si fueran memorias minerales que se acumulan lentamente en la tierra. La obra transmite la dualidad del ágata: piedra de tierra y de fuego, pero también de agua y de cielo. Es como si fuera un mapa emocional contenido en la materia de la naturaleza.
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Los rojos y naranjas evocan la energía vital y protectora del ágata, asociada a la fuerza y la estabilidad.
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Los azules profundos recuerdan esas vetas inesperadas de serenidad, ligadas a la introspección y la calma interior.
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Los amarillos y dorados parecen brillos minerales, como si la piedra atrapara la luz en sus capas.
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Las zonas difusas y translúcidas dan la sensación de un corte pulido de ágata, donde cada mancha es parte de una historia geológica.
Técnica: Acrílico sobre lienzo
Medidas: 43 x 41 cm
Tipo de soporte: Bastidor de madera
Año de realización: Julio 2025


