Prismas de silencio
Esta serie nace de la fascinación por la refracción óptica y el comportamiento físico de la luz. Inspirada en el efecto de la luz tamizada al atravesar los cristales de una vidriera, la obra investiga cómo un elemento intangible puede cobrar volumen y definir un espacio.
Más allá del estudio del color, esta colección es un refugio visual. Busca capturar ese silencio íntimo y profundo de una estancia vacía cuando es acariciada por el sol de la tarde. Las trayectorias diagonales y las vibraciones del color nos hablan de lo efímero, del paso del tiempo y de la belleza de los instantes sutiles. Es una invitación a la pausa y el silencio.
Para materializar esta calidez, la obra rompe con la bidimensionalidad tradicional. El juego de acrílicos y las texturas orgánicas del grabado crean una trama visible, casi textil, que emula el polvo en suspensión o la trama de un visillo. Es una luz que no solo se ve, sino que se intuye al tacto, uniendo la precisión de la geometría con la calidez de la huella artesanal.
Reflejo velado
Grabado / Prismas de silencioLo que más me fascina de esta obra es que no sólo he pintado un resplandor etéreo, sino que gracias a esa textura tan marcada de cuadrícula, la luz se vuelve física. Aquí algo tan intangible como la luz tiene peso y volumen. Donde los...
Luz de atrio
Grabado / Prismas de silencioEsta obra me transmite un profundo silencio. No el silencio de un escenario vacío, sino el silencio interior de la arquitectura. Me evoca esos momentos de paz cuando estás sola en una casa o en un edificio histórico, y el único espectáculo...
Destello rasante
Grabado / Prismas de silencioLa manera en que las franjas de color se cruzan en diagonal me sugiere fuertemente la proyección de una ventana sobre el suelo o la pared. Me transmite la sensación de un instante muy concreto del día. Esa inclinación de los haces de luz...




